El propósito de la reforma electoral para reemplazar al INE y desaparecer a los diputados plurinominales
Pese a los obstáculos, la agenda de Andrés Manuel López Obrador no se detuvo. Menos de 2 semanas desde el fracaso de la reforma eléctrica, Morena montó frenos en el parlamento y el mandatario retornó a la carga. Los cambios a la política energética permanecen bloqueados en el Congreso, donde el partido gobernante ya no posee el control total y necesita el voto de la contraposición para fomentar cualquier reforma constitucional. Por ahora, la contestación al confinamiento es duplicar la apuesta. López Obrador presentó el jueves una totalmente nueva idea legislativa en el Congreso para derogar el sistema electoral, la segunda de sus próximas reformas relevantes.
El plan pasa por integrar cambios en hasta 18 artículos de la Constitución para lograr realizar la sustitución del Instituto Nacional Electoral (INE), la supresión de los diputados plurinominales (elegidos por representación proporcional, sin voto directo) y minimizar los congresos locales.
El mandatario ya había adelantado un primer esbozo de su reforma hace un mes, una vez que defendió que “el poblado va a ser el que escoja a los consejeros electorales y a los magistrados. De forma directa”. Los planes presentados este jueves vuelven a levantar la tensión con el INE, sobre el que el Regimen ha vuelto a cargar. “Vemos que la autoridad electoral actúa como si fuera un candidato, un contendiente”, arrojó Horacio Duarte, titular de Aduanas, uno de los causantes del anuncio, junto al secretario de Gobernación, Adán Augusto López, y Pablo Gómez, el titular de la Unidad de Sabiduría Financiera (UIF).
López Obrador se rodeó de su núcleo duro para exponer una medida que, al igual que ocurrió con la reforma eléctrica, marcará previsiblemente la agenda a lo largo de los siguientes meses. Más aún frente al difícil mapa parlamentario que impide a Morena la salida de reformas de calado como esta. La presentación hace un año de la idea de reforma eléctrica, que buscaba regresar amplios poderes a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y desmantelar parcialmente la liberalización del sector, terminó en un plan de presión sobre el PRI en busca de su voto a favor. Una apoyo que al final no ha logrado Morena y frente al que ha respondido con más polarización, señalando y personalizado a los diputados de la contraposición que votaron en contra.
A falta de conocer si esta vez va a ser viable el acuerdo o la negociación, la nueva idea expone de instante la sustitución del INE por un organismo denominado Instituto Nacional de Elecciones y Consultas, que tendría 7 miembros elegidos por sufragio directo y famosa sobre una lista de 60 candidatos presentados por los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. En la actualidad, el INE tiene 11 consejeros que son electos en acuerdo por el Congreso. Recientemente, las cúpulas de los 3 partidos de la coalición de contraposición (PRI, PAN, PRD) presentaron una archivo en la línea opuesta, una iniciativa para robustecer y blindar al presente INE.
“Hemos culminado la iniciativa de una idea de una reforma democrática más que una reforma electoral”, dijo a lo largo de la conferencia mañanera el secretario de Gobernación, Adán Augusto López. El segundo objetivo proclamado del plan es el ahorro presupuestario, preciado en unos 24.000 millones de pesos (cerca de 1.200 millones de dólares). Las cuentas pasan por concentrar en la Federación las elecciones para desaparecer los órganos electorales autónomos de los 32 Estados de la República. Se eliminarían, además, los legisladores de representación conocida o plurinominales, y la Cámara de Diputados pasaría de tener 500 a 300 miembros. El Senado tendría solo 96 de los 128 representantes que hay en la actualidad. La reforma además expone cambios a los congresos locales. La propuesta plantea que existan un mínimo de 15 y un máximo de 45 integrantes, mientras que los regidores de los ayuntamientos también disminuirían.